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Conozca cuáles son las principales implicaciones que tiene este proyecto de reforma tributaria, que de ser aprobado, comenzará a surtir efecto a partir del primero de enero de 2015, para las pequeñas y medianas empresas del país.

Por: Ángela Liliana Sánchez, Gerente Senior, y Manuel Alejandro Rubio, Asistente - Tax & Legal de PwC Colombia

Durante los últimos años, Colombia ha experimentado un crecimiento exponencial en la aparición de nuevas empresas. En 2013 se crearon un total de 67.564, una cantidad que fue superada durante el primer trimestre del 2014, con 86.980, según reporta el último informe de Confecámaras. De esta cantidad, no es desproporcionado manifestar que su gran mayoría califica dentro de la categoría de micro, pequeña y mediana empresa, las cuales constituyen más del 95% del total de compañías en Colombia, según datos del Ministerio de Industria y Comercio.

Sin duda alguna, las pymes se verán afectadas por el proyecto de reforma tributaria, radicado por el Gobierno Nacional en octubre pasado, y el cual empezaría a surtir efectos a partir del primero de enero de 2015. Este proyecto de ley busca incrementar, básicamente, el recaudo a través de la tributación en tres niveles: mantener el GMF, crear el impuesto a la riqueza y establecer una sobretasa al CREE. Esto impactará el crecimiento de las empresas establecidas en el país en los últimos años.

Tributación sobre el patrimonio -Impuesto a la riqueza

En primer lugar, el proyecto de reforma consagra un nuevo impuesto sobre el patrimonio, denominado "Impuesto a la riqueza", el cual se caracteriza por lo siguiente:

a. Grava a todas las personas jurídicas, naturales residentes, sociedades de hecho (en este caso sobre su patrimonio mundial) y no residentes (sobre su patrimonio poseído en Colombia), contribuyentes del impuesto sobre la renta.
b. Grava la posesión de "riqueza" equivalente a $1.000 millones a primero de enero del año 2015. De acuerdo con el artículo 3 del proyecto, se entiende como riqueza el patrimonio bruto poseído a primero de enero de 2015, menos las deudas que tenga el contribuyente a su cargo a la misma fecha.

c. Esta misma riqueza ha de servir de fundamento para el cálculo de la base gravable, permitiendo restar adicionalmente, para el caso de las pymes, el valor patrimonial neto de acciones, cuotas o partes de interés en sociedades nacionales.

d. La tarifa del impuesto a la riqueza se implementa de manera marginal y progresiva con tarifas dependiendo de la riqueza que tenga el contribuyente al primero de enero de 2015. Las tarifas oscilan entre el 0.2% y el 1.5%, dependiendo del monto de la riqueza.

e. El impuesto se causa el primero de enero de los años 2015, 2016, 2017 y 2018. Lo anterior no quiere decir que el contribuyente deba determinar si su riqueza es de $1.000 millones a primero de enero de cada año, sino dichas fechas. En otras palabras, el hecho generador se mantiene estático (primero de enero de 2015), pero la causación es año a año. Por ejemplo, si el contribuyente no llega a tener una riqueza de $1.000 millones a primero de enero de 2015, no se encontrará obligado a pagar el impuesto, así su riqueza llegue a dicho tope en los años siguientes.

f. El proyecto de reforma consagra una disposición antiabuso. Esto quiere decir que si una sociedad se disuelve y liquida para defraudar a la administración tributaria respecto al pago de este impuesto, implicará el pago del impuesto, sanciones e intereses, así como la responsabilidad solidaria de los socios o accionistas que hubieren participado.

g. En casos de procesos de escisión a partir de la vigencia de esta ley y el primero de enero de 2015, se deben sumar las riquezas poseídas por las sociedades escindidas y beneficiarias.

h. La norma crea un impuesto complementario de normalización tributaria, la cual grava la posesión de activos omitidos de los contribuyentes del impuesto a la riqueza. Este impuesto tiene las siguientes características:

• Su base gravable será el valor del activo omitido.

• Es un impuesto de carácter temporal, causándose únicamente en los años 2015, 2016 y 2017, con tarifas de 10, 15 y 20% respectivamente, dependiendo del año en que se declare el activo omitido.

• El activo omitido declarado deberá incluirse en la declaración de renta del mismo año gravable, sin que ello genere renta gravable por comparación patrimonial o activos omitidos.

Tributación sobre el ingreso: Impuesto sobre la Renta para la Equidad – CREE

El proyecto de reforma introduce modificaciones importantes en el CREE en los siguientes términos:

a. Introduce una sobretasa del impuesto que deberá ser pagado por todos los contribuyentes del impuesto cuya base gravable en el periodo gravable exceda el monto de $1.000 millones.

• La tarifa de la sobretasa es del 3% de la base gravable.

• Durante los años 2015, 2016, 2017 y 2018, los contribuyentes del impuesto deberán liquidar un anticipo del 100% del valor de la sobretasa, calculado sobre la base gravable del CREE declarada en el año inmediatamente anterior. Este anticipo deberá pagarse en dos cuotas anuales.

b. Se modifica la tarifa del CREE al 9%, la cual se aplicará de manera permanente a partir del año gravable 2015.

Tributación sobre el movimiento de recursos – GMF El GMF sufre las siguientes modificaciones:

a. La tarifa del 4 por mil (efectiva de 0.4%) es extendida hasta el año 2018.

b. Se establece un desmonte gradual en los años 2019 (0.3%), 2020 (0.2%) y 2021 (0.1%), quedando derogado a partir del año 2022.

Implicaciones para las pymes

El proyecto de reforma tributaria trae para las pymes efectos importantes con motivo de las modificaciones que propone el Gobierno para el año 2015 en adelante. En primer lugar, estas se encuentran contempladas como potenciales sujetos pasivos del impuesto a la riqueza, puesto que aquellas cuyos activos totales superen los $1.000 millones pueden, eventualmente, quedar obligadas al pago del tributo si sus pasivos no reducen el patrimonio líquido mínimo fijado por la ley.

Igualmente, las pymes se encuentran en la potencial situación de estar obligadas a pagar la sobretasa del CREE si su base gravable supera el monto de $1.000 millones, pago que se hará a partir del siguiente año en la declaración del CREE del 2014, a través del anticipo de la misma. Lo anterior afecta de una manera importante a las pymes que se acogieron a la Ley 1429 de 2010, pues beneficios tales como la progresividad en el impuesto sobre la renta no incluían el CREE, que fue creado posteriormente. Además, el año 2015 implicará un alto impacto en el flujo de caja por la necesidad de pagar el CREE del año gravable 2014, así como el anticipo para el año gravable 2015.

Por último, la extensión del GMF implica que todos los contribuyentes del mencionado impuesto (incluidas las pymes) se encontrarán obligadas al pago de dicho monto con motivo de cada transacción financiera durante cuatro años más, cuando la Ley 1694 de 2013 establecía el inicio del desmonte del impuesto a partir del año 2015.

Estas disposiciones demuestran claramente la intención del Gobierno Nacional en incrementar el recaudo, finalidad que contrasta manifiestamente con los objetivos expuestos en la anterior reforma tributaria - Ley 1607 de 2012 (la cual contemplaba, entre otras, el fomento de creación de nuevas empresas y la generación de empleo). No han sido pocas las críticas al proyecto al manifestar que estas medidas impactarán el desarrollo en el país, justamente en un periodo donde la creación de empresa está en auge.

En conclusión, las pymes que representan la gran mayoría de las empresas en Colombia se encontrarán, al parecer, frente a un reto importante a partir del año 2015 que, ante la constante necesidad de recursos por parte del Estado, puede terminar desacelerando la formalización a través de la creación y desarrollo de las mismas, golpeando, a largo plazo, la economía nacional, de la cual son una parte esencial.

Para tener en cuenta

La Ley 905 de 2004 establece que una empresa será considerada como micro, pequeña o mediana empresa de acuerdo con criterios de personal o activos poseídos. Es importante destacar que para este artículo se tuvieron en cuenta los siguientes límites:

a. Microempresa: activos totales por valor igual o menor a quinientos (500) salarios mínimos legales mensuales vigentes (COP $308.000.000)

b. Pequeñas empresas: activos totales por valor entre quinientos un (501) y cinco mil (5.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes (COP $308.616.000 – $3.080.000.000)

c. Medianas empresas: activos totales por valor entre cinco mil uno (5.001) y treinta mil (30.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes (COP $3.080.616.000 – $18.480.000.000).