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AGRICULTURAViviana Romero es una joven que creció en las montañas cundinamarquesas. Con horarios extenuantes y un pago no del todo bueno, trabajaba hasta hace poco en un restaurante del municipio de Pasca. Pero la vida le cambió desde que empezó a sembrar gulupa en los cultivos de Filiberto Reyes, un campesino que gracias a la asistencia técnica y apoyo en la comercialización, pudo mejorar su siembra, al punto de emplear cerca de 60 hombres y mujeres de la zona.

“Es una planta silvestre. Toca acomodarla y colgarla en alambres y palos –cuenta Filiberto, o ‘don Fili’, como lo llaman cariñosamente sus empleados–. Con la gulupa se ve el dinero, porque si uno siembra mil matas, esas matas ya están vendidas en el exterior, y lo mejor es que nos da trabajo todos los días”.

Viviana describe a la pasiflora como algo parecido al maracuyá, pero más dulce. Así de dulces también son sus días desde que trabaja en el cultivo de don Fili. Allí, en las montañas de variados verdes, comparte ratos agradables con sus compañeros de labor, con los que pasa ocho horas al día y cuenta con más tiempo para disfrutar con su familia.

La de Viviana es una de las cientos de historias que ha logrado cambiar las políticas para generar empleo en el campo, en donde están puestas todas las energías para revitalizar el campo en el posconflicto.  Allí, en el sector rural, la economía familiar campesina es la principal fuente de ingresos.  

​De acuerdo con el Departamento Nacional de Estadística (DANE), en los centros poblados y las zonas rurales dispersas en el trimestre móvil noviembre 2016 - enero 2017 la tasa de desempleo se ubicó en 5,3 %. Esta es la tasa más baja de los últimos 16 años.      

Se dice que antes el campo solo generaba desplazados pero ahora está logrando las tasas de desempleo más bajas y posibilidades para el desarrollo de la agroindustria. Igualmente, se resalta que se ha venido incrementando el trabajo en la parcela familiar o propia, es decir que el campesino es el que invierte y tiene con qué pagar por el trabajo de otros vecinos, ya no está yendo a trabajar donde terceros y está produciendo en su propia tierra.

La generación de empleo fue una de las principales herramientas a la hora de lograr un campo más pujante y próspero. Entre 2010 y 2016 se crearon 423.000 nuevos puestos de trabajo; 149.000 más que los generados entre 2002 y 2010, lapso en el que el número de empleos fue de 274.000.  En el periodo 2015 – 2016 se crearon 199.000 nuevos puestos de trabajo.