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En 2015 la economía global crecerá a una tasa del 3.8%, según las más recientes proyecciones del Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, la caída del precio del petróleo y las tensiones geopolíticas actuales pueden tener un impacto más negativo del que se espera.

Por: Sandra Martínez

El mundo va a seguir creciendo de manera muy desigual. Entre las economías avanzadas se espera un repunte en el crecimiento, más lentamente en Japón y en la zona euro, y más rápido en Estados Unidos y las otras regiones. Se prevé, además, un crecimiento elevado en las economías emergentes de Asia, con una leve desaceleración de China y un repunte en India, pero que será atenuado por Brasil y China.

Esta es una de las principales conclusiones que se desprende del último informe del FMI sobre la situación económica global. Olivier Blanchard, consejero económico y director del Departamento de Estudios de este organismo, asegura además, que existen dos fuerzas que frenan la recuperación mundial. "En las economías avanzadas, las secuelas del auge previo a la crisis y la posterior recesión, en particular las fuertes cargas de la deuda y el elevado desempleo, siguen ensombreciendo la recuperación, y el bajo crecimiento potencial que se avecina es motivo de preocupación".

"El crecimiento global alcanzaría el 3.7%, medio punto porcentual por encima de la estimación para 2014, en gran medida por el apoyo de las políticas de demanda. Por ejemplo, la política monetaria sigue siendo expansiva, mientras que la fiscal tendrá un tono menos restrictivo en 2014-15 que en el pasado reciente, tanto en Estados Unidos como en la eurozona", afirma Juana Téllez, economista jefe de BBVA Colombia.

Mientras tanto, en América Latina se espera un crecimiento del 2.2%, el próximo año, según las proyecciones del Banco Mundial. En su informe explica que gracias a la bonanza de materias primas la región demostró que el crecimiento podía favorecer a los pobres, pero ahora con su desaceleración, es importante analizar lo que va a impulsar el crecimiento.

El Banco Mundial también señala la gran heterogeneidad en materia de crecimiento que se vive en la región. Este año Panamá será líder con un crecimiento del 6.6%, y Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana y Surinam crecerán más de un 4%, mientras que Venezuela y Argentina decrecerán 2.9% y 1.5%, respectivamente. Se estima que Brasil solo crecerá un 0.5%.

El impacto en Colombia

Básicamente, según Mauricio Reina, investigador de Fedesarrollo, tres regiones geográficas tienen un impacto en la economía colombiana: Estados Unidos, la Unión Europea y China.

"En Estados Unidos, la recuperación es cada vez más firme porque se está consolidando la reducción del desempleo, por un lado y, por otro, los precios de la vivienda siguen teniendo una evolución positiva. Las cifras de crecimiento aunque no son espectaculares, son confiables y muy estables", explica Reina.

La economía estadounidense debería crecer entre 2.5 y 3% en 2015, pero los expertos concuerdan, que lo más importante es que la Reserva Federal subirá las tasas de interés, luego de llevar mucho tiempo sin hacerlo, y una consecuencia inmediata, a nivel mundial, será el alza del dólar. Camilo Pérez, gerente de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, asegura que será el evento económico del año. "Se espera que los aumentos de tasas de interés comiencen entre el segundo o tercer trimestre del próximo año y es un hito porque llevábamos seis años con tasas en cero", dice.

Por los lados de la zona euro las noticias no son tan buenas, pero "no son desastrosas", dice Reina. En general, las economías principales han tenido un desempeño menos favorable del que se esperaba, lo que ha traído algunas preocupaciones, aunque no excesivas, en el impacto sobre la economía mundial. "Las perspectivas más recientes apuntan a que la zona euro va a crecer un 1%. Esto es un crecimiento pobre, pero al menos es positivo y, además, mantiene a raya los riesgos financieros y sistémicos de una crisis de la zona monetaria", explica. Pérez, en cambio, considera que crecería menos de lo pronosticado y podrían presentarse problemas de inflación, e incluso de deflación.

China se viene desacelerando, pero con dos buenas noticias: no tendrá ni este ni el próximo año crecimientos menores del 7%. "Aunque es más bajo comparado con lo que crecía hace cinco años, es lo suficientemente alto para no hablar de una crisis", dice Reina. La segunda buena noticia es que tampoco ha habido ningún estallido en las burbujas, especialmente en la inmobiliaria y en la financiera, que tanto se han anunciado en los últimos 24 meses. En opinión de John Naranjo, director del área de Entorno Económico del Inalde, "China está cambiando su modelo y se ha volcado a estimular el consumo interno y esto lleva a una desaceleración, que no va a ayudar a los países emergentes", afirma.

Tensiones geopolíticas

Rusia y sus problemas con Ucrania y Medio Oriente con Isis son regiones que generan preocupación en el ámbito mundial por las crisis que se pueden desatar a mediano plazo. Sin embargo, Pérez asegura que lo que le genera más preocupación es el tema de Arabia Saudita dentro de la Opep. "La caída del precio del petróleo se origina porque este país está tratando de capturar más mercado con precios más bajos (...) Es una guerra de precios que puede desencadenar consecuencias negativas", explica.

Por otro lado, los expertos afirman que es poco probable que se genere una pandemia del ébola. "El tema está sobredimensionado para que tenga un efecto en los mercados en los próximos meses", concluye Pérez.
Lo cierto es que el mundo tendrá un crecimiento muy moderado y desigual y tendrá que enfrentar muchos desafíos en 2015.