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Con una larga experiencia en el sector privado, Luis Fernando Castro entendió rápidamente las necesidades de los empresarios colombianos en materia de financiación, formación y promoción. Después de cuatro años promulgando su misión de ser un Banco de Desarrollo, Bancóldex se prepara para el mayor cambio estratégico de su historia.

Por: Adriana Macías

En menos de cuatro meses Bancóldex presentará una ambiciosa estrategia corporativa que promete cambiar definitivamente el enfoque de apoyo empresarial con el cual ha venido trabajando la entidad en los últimos años, especialmente en el segmento de micro, pequeña y mediana empresa.

Aunque se guarda reserva con respecto a esos lineamientos, se anticipa que el mayor paso se dará en trabajar directamente con los empresarios desde los programas de apoyo crediticio hasta los relacionados con innovación, mejoramiento productivo y mentalidad emprendedora.

Cuidándose de no dar demasiadas puntadas al respecto, el presidente de Bancóldex, Luis Fernando Castro, respondió las inquietudes de MisiónPyme con respecto a lo ejecutado hasta la fecha y los objetivos macro de corto y mediano plazo que se ha planteado la entidad.

MisiónPyme: ¿En qué aspectos avanzó Bancóldex, en los últimos dos años, en su cometido de ser un Banco de Desarrollo?
Luis Fernando Castro: Avanzamos en la creación de los programas especiales iNNpulsa Colombia e iNNpulsa Mipyme, que buscan jalonar la innovación y el emprendimiento en las empresas y cuyos resultados ya se están viendo en términos de apoyo directo y han creado una nueva agenda de innovación para el país. También, asumimos la administración del Programa de Transformación Productiva. Estas herramientas, bajo la sombrilla de Bancóldex, ofrecen a los empresarios instrumentos complementarios al crédito. Son la fuerza de trabajo de "primer piso" del banco, lo cual evidencia lo que puede hacer un banco de desarrollo.

MP: ¿Cuántas empresas se beneficiaron a nivel nacional de los diferentes programas que tiene la entidad? (Crédito de redescuento, programas de capacitación, Fondo iNNpulsa Colombia y Fondo iNNpulsa Mipyme?

LFC: En los últimos cuatro años, más de 525.000 empresas recibieron $15 billones en créditos de Bancóldex, en 985 municipios del país y 38.700 empresarios asistieron a programas de capacitación y formación. Desde su creación en 2012, iNNpulsa Colombia y Mipyme han movilizado recursos por alrededor de $320.000 millones a cerca de 35.000 beneficiarios entre organizaciones y empresas.

MP: Como empresario que ha sido, ¿qué balance hace usted del nivel de preparación de las empresas colombianas para competir en un entorno más agresivo?

LFC: En el entorno económico actual, más amplio y competitivo, las firmas colombianas han demostrado su capacidad y talante para aprovechar las nuevas oportunidades que les ofrece la creciente demanda interna y los mercados globales. Sin embargo, es importante que las mismas firmas replanteen sus modelos de negocio, no obstante los buenos resultados que tengan. Solo aquellas que confronten sus más arraigadas creencias, hagan escogencias y tomen decisiones arriesgadas para focalizarse, serán exitosas en el futuro.

MP: ¿Cuáles son las lecciones más importantes que se han aprendido en estos cuatro años de operación de Bancóldex en su etapa como Banco de Desarrollo?

LFC: Han sido varias. Primero, que el crédito no es la única forma de apoyar a los empresarios y que estos necesitan otras formas de acompañamiento más expeditas y audaces como las que ofrecen los programas especiales del Banco; aprendimos que era posible cambiar el "chip" y el discurso del sector productivo para poner en la agenda el emprendimiento y la innovación. Segundo, que respondimos de manera efectiva a las distintas coyunturas que tenían impacto directo en las empresas, como la desaceleración de la industria, la ola invernal, los altibajos comerciales con Venezuela, etc. Para todos ellos creamos programas de financiación en condiciones preferenciales y estos fueron demandados de manera exitosa. Le doy un ejemplo reciente: los $1.3 billones que recibió la industria para el PIPE. También entendimos que los éxitos del Banco en estos 22 años no son garantía de los logros del futuro y que nos tenemos que reinventar. Por eso estamos diseñando una nueva estrategia corporativa de largo aliento.

MP: El Consejo Privado de Competitividad realiza cada año su informe de competitividad regional y se encuentra uno con unos niveles muy disparejos entre las regiones. ¿Cómo puede Bancóldex contribuir a que se haga la tarea en las diferentes regiones del país?

LFC: Precisamente lo que busca este nuevo mapa de navegación de la entidad es entender al empresario desde su contexto, su región. Las necesidades de una pequeña empresa en Santander no son las mismas de una micro en Cundinamarca, ni mucho menos las de una grande en el Valle del Cauca. A lo que le apuntamos es a esa diferenciación, a configurar el Banco desde la demanda, con respuestas efectivas de acuerdo a los escenarios en los que se mueva la actividad empresarial en las regiones. También vamos a actuar alrededor de los clusters, ya que estos realmente determinan la concentración de los esfuerzos que se deben hacer, de acuerdo con la vocación y potencialidad de la región.

MP: Si se establecieran prioridades en la tarea de Bancóldex, a corto y mediano plazo, ¿cuáles serían esas cinco prioridades para Luis Fernando Castro?

LFC: Se las resumo en tres para que sean realmente prioridades: primero, a corto plazo, sacar adelante una nueva estrategia corporativa potente, con unas escogencias y focos claros, que materialicen mejores acciones en beneficio de los empresarios. Segundo, fortalecer las sinergias entre Bancóldex y sus programas especiales (iNNpulsa Colombia, iNNpulsa Mipyme, PTP y Banca de las Oportunidades) a través de los cuales el empresario puede contar con distintos instrumentos especializados, de acuerdo con sus necesidades. Y tercero, más a mediano plazo, convertir a Bancóldex en un actor importante en la formulación de política pública empresarial. Bancóldex tendrá que medirse no por las cifras de créditos que desembolse, sino por las políticas que ayude a formular y por el impacto que éstas tengan.

MP: ¿Qué papel van a desempeñar en los próximos cuatro años iNNpulsa Mipyme e iNNpulsa Colombia?

LFC: Colombia ya se embarcó en la agenda de la innovación y el emprendimiento gracias a los esfuerzos de estos programas, en conjunto con otros que conforman el sistema a nivel nacional y regional. Cada vez son más los

escenarios donde se pide incrementar las acciones que faciliten su puesta en marcha. Estos programas son nuestros vehículos de acercamiento directo con las empresas y construyen nuestro capital relacional. No tengo duda de que este Gobierno, creador de estos dos programas de la mano de Bancóldex, se la va a jugar mucho más para hacer de la innovación y el emprendimiento una de las herramientas más importantes para el crecimiento de la economía del país.

MP: ¿De qué manera se integran Bancóldex y el PTP para cumplir las metas previstas en los sectores involucrados?

LFC: Si bien a través de iNNpulsa interactuamos directamente con las compañías, el PTP nos permite entender de manera más estratégica y amplia los sectores productivos, sus dificultades y los retos que enfrentan. Entablamos una fuerza de trabajo conjunta, sector privado y PTP, donde ambos lados aportamos en la búsqueda de soluciones, que muchas veces van orientadas a programas de crédito específicas para el sector.

MP: ¿Qué tan alineados están los bancos privados con la estrategia de Bancóldex para apoyar a los empresarios desde la entrega de recursos más baratos y a plazos
más largos?

LFC: Bancóldex le apuesta a los créditos de mediano y largo plazo con tasas competitivas que sean diferenciales para los empresarios. Por eso hemos creado la línea especial para la modernización con la que hemos colocado créditos a 5.7 años en promedio (más de lo que normalmente ofrece el sector financiero) a una tasa de DTF E.A.+ 3.5% promedio ponderada en pesos. Estos resultados hablan de lo que hemos hecho de la mano de los bancos, pero el reto está en alinearnos aún más en las necesidades de los empresarios.