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Aunque en abril pasado el Parlamento de Corea del Sur ratificó el tratado de libre comercio entre ambas naciones, Colombia no concretó las aprobaciones necesarias para que este acuerdo entrara en vigencia. Ahora con el nuevo gobierno este trámite deberá arrancar de cero.

Por: Legiscomex

Mucho se ha hablado sobre el acuerdo comercial entre Colombia y Corea del Sur, un tratado que tiene consideraciones a favor y en contra. Es por eso que a pesar de que hace un año el anterior ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Sergio Díaz-Granados, y su homólogo coreano, Taeho Bark, lo firmaron, hoy no se tiene claro cuánto tiempo más haya que esperar para que pueda entrar en vigencia.

Este tratado de libre comercio se hundió en la comisión segunda de la Cámara y quedó pendiente de aprobación en tercer debate. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos decidió retirarlo para estudiar a fondo algunas de las condiciones del gremio automotor, que representa a uno de los sectores más perjudicados por este acuerdo.

Este proyecto de ley ya había sido aprobado por el Senado en la comisión segunda y en la plenaria, en noviembre del 2013, pero los mayores tropiezos se presentaron desde marzo de este año cuando debía ser debatido por la Cámara de Representantes. Inicialmente, las vacaciones de Semana Santa, el cronograma electoral y la férrea oposición de gremios líderes hacia esta iniciativa habían hecho que no se desarrollara esta discusión. Pero después de elecciones, y adportas de iniciar un nuevo periodo presidencial, este proyecto fue evaluado y finalmente se quedó sin piso en su paso por el legislativo.

Como este acuerdo ya fue aprobado por Corea del Sur, el gobierno colombiano deberá presentarlo nuevamente, con sus anotaciones, cambios o consideraciones, después del 20 de julio, es decir, cuando se instalen el presidente reelegido y el nuevo Congreso. De esta manera, iniciará otra vez el trámite, concretará las demás aprobaciones y así podría entrar en vigencia.

Para el ex ministro de Comercio Exterior y director del Consejo Económico Colombo Asiático, Carlos Ronderos, el segundo semestre del 2014 será un periodo suficiente para que se completen todos los requerimientos para este acuerdo. "En teoría no hay razón por la cual no se pueda tramitar este tratado en el próximo semestre, porque en realidad el Senado ya lo estudió y lo aprobó. Si bien hay cambios en el Senado, los nuevos que entraron son los del Centro Democrático y no son enemigos de estos tratados", argumentó Ronderos.

Este tratado comercial ha sido uno de los más polémicos por la cantidad de empresarios industriales que han manifestado su rechazo y oposición. Uno de ellos es Tulio Zuluaga, presidente de Asopartes, quien aseveró que los productos coreanos arrasarían con la industria nacional. "Este es un tratado de libre comercio muy delicado porque hoy en día Corea del Sur, sin acuerdo, es competitiva. Los vehículos que traen de ese país llegan al mismo precio que los nacionales y algunas veces más baratos, y con las autopartes pasa exactamente lo mismo. Estamos hablando de un país lejano que tiene que pagar un transporte bastante costoso. Además, en vehículos tienen que pagar unos aranceles del 35% y en autopartes del 20%, por lo que si son competitivos a pesar de todo eso ¿qué tal cuando se les quite esto? Entonces, efectivamente hay una descompensación muy fuerte y eso se debe a que el gobierno coreano protege mucho a su industria. Por lo general, le subsidia el 50% de los servicios públicos, especialmente la energía, y no les cobra parafiscales", afirmó Zuluaga.

Otro de los sectores afectados es el de los fabricantes locales de electrodomésticos, pues debido a los costos y a la revaluación del peso colombiano sus productos perderán competitividad ante las importaciones. 

Sin embargo, los que están a favor de este acuerdo comercial aseguran que muchos productos ya están llegando con cero arancel al país, porque las empresas coreanas tienen plantas en países como México, con quien se tiene un TLC en vigencia. "Tenemos electrodomésticos coreanos con cero arancel desde México, como Samsung y LG. De tal manera que no veo grandes amenazas. Además, tampoco son desgravaciones inmediatas, estamos hablando de diez años. Me parece que son tiempos suficientes y hay un espacio para que haya industrias más eficientes y competitivas en el país" explicó Ronderos.

A esta opinión se le suma la del exembajador de Colombia en Corea del Sur y actual presidente de la Cámara de Comercio Colombo Coreana, Miguel Durán, quien afirma que los sectores que se verían más afectados con este acuerdo serían "aquellos que no entiendan que la tecnología, la innovación, la buena calidad y los precios son factores fundamentales para competir comercialmente por encima de las fronteras nacionales".

Comercio bilateral

Para Colombia el Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur es un paso importante en sus relaciones con Asia. Es el primer acuerdo con un mercado asiático y, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el mayor reto es empezar la conquista comercial de este gran continente.

Asia alberga a cerca del 60% de la población mundial, cuenta con una de las economías más desarrolladas y su población tiene un alto poder adquisitivo. Según el estudio de Fedesarrollo titulado "Factibilidad de un Tratado de Libre Comercio entre Colombia y la República de Corea", este acuerdo es razonable y recomendable puesto que las economías de Colombia y Corea del Sur son consideradas complementarias. La coreana se centra en los artículos tecnológicos como electrodomésticos, carros y celulares, mientras que la colombiana produce principalmente materias primas como bienes agrícolas y minerales, lo que hace posible que las necesidades de abastecimiento se satisfagan mutuamente.

Junsonk Yang, profesor de la Universidad Católica de Seúl y asesor del gobierno surcoreano, aseguró que este acuerdo comercial también es de vital importancia para Corea porque considera que Latinoamérica es un mercado potencial para el mediano y largo plazo, debido a que es una zona rica en recursos naturales y tiene una población joven.

Según el Banco Santander Río, Corea del Sur es considerada la quinceava nación comercial del mundo, el séptimo exportador de mercancías con US$559.618 millones y el noveno importador con US$515.572 millones. Para el 2013, la relación comercial entre estas dos naciones alcanzó los US$1.526,4 millones, en donde US$229,9 millones fueron exportaciones de Colombia hacia Corea del Sur y US$1.296,4 millones fueron importaciones.

Entre los principales productos surcoreanos más demandados por los colombianos están los automóviles de turismo y demás vehículos para el transporte de personas con diferente cilindraje, llantas radiales, máquinas de lavar ropa y celulares, entre otros artículos tecnológicos.

Por su parte, Corea del Sur demanda de Colombia minerales como el ferroníquel, el petróleo, las hullas térmicas y los desperdicios de aluminio. Mientras que se destacan el café sin tostar y los extractos, esencias y concentrados de café, té o yerba mate como los artículos agrícolas más apetecidos.

Yang explica que los coreanos necesitan café porque aunque son productores, son unos consumidores entusiastas de esta bebida. Y requieren los recursos naturales porque la industria coreana está en constante necesidad de este tipo de insumos de alta calidad como el petróleo, el gas natural y los metales en bruto. "Estos bienes son los que Corea del Sur espera aumentar con las importaciones desde Colombia", afirmó el académico.

Con las anteriores cifras se puede concluir que Corea del Sur es uno de los países asiáticos ideales para iniciar negociaciones con Colombia, debido a su tamaño y cantidad de población. Debido a que es una nación líder en tecnología, aparentemente no va a competir con la mano de obra colombiana y, además, es un gran importador de alimentos y productos agrícolas. "Este es el primer TLC que se hace para el sector agrícola", concluye Ronderos.