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Las exportaciones de Colombia no han dado buenas noticias durante el último año, y corremos el riesgo de mantener esa tendencia si no promovemos más procesos de innovación para favorecer el desarrollo de capacidades exportadoras.

Por: Sandra Martínez

Durante los últimos ocho años, los gobiernos se dedicaron a concretar tratados de libre comercio para garantizarles acceso a los empresarios colombianos. Sin embargo, el desarrollo de capacidad exportadora no ha tenido la misma atención e impulso a pesar de que los empresarios reconocen a Proexport como una entidad que sí promueve espacios para buscar negocios.

Una parte esencial de la capacidad exportadora es la innovación, así como la inversión en investigación y desarrollo por parte del gobierno y el sector privado. Lamentablemente, los resultados generales en estos aspectos dejan mucho qué desear. De acuerdo con el Reporte Global de Competitividad 2013, Colombia no ha tenido avances significativos en innovación y sofisticación de los negocios. Por el contrario, durante el último año el país empeoró su posición, pasando del puesto 66 al 69. Y con respecto al 2011 cayó 13 puestos. La peor calificación la obtuvo la innovación, que del puesto 57 pasó al 74 entre 2011 y 2013. En sofisticación de los negocios se pasó del 61 al 63.

Más contundente aún es la cifra de exportadoras colombianas: ni siquiera el 1% del total de sociedades legalmente constituidas de acuerdo con un informe publicado por Confecámaras. Es decir que para sacarle el jugo a 13 tratados vigentes, cinco próximos a entrar en vigor y dos en curso, apenas contamos con 9.931 compañías que ya tienen la experiencia de vender en otros destinos. ¿Cómo transformar en exportadoras siquiera al 5% del millón 200 mil sociedades que existen en Colombia?

Cabe recordar que las exportaciones no tradicionales del país, segmento en el que están las pyme, apenas representan el 7,6% del total de los ingresos por ventas al extranjero. El 82,3% corresponde a bienes primarios como petróleo, café, carbón y gas, entre otros.

Con más empresas preparadas para exportar, implementando procesos de innovación así como de I+D sería factible mejorar los resultados de las exportaciones nacionales, que en los primeros dos meses del año evidenciaban una caída del 4.5%, en comparación con 2013.

También se lograría consolidar empresas capacitadas para entrar a mercados más sofisticados, de tal manera que dejáramos de concentrarnos en los vecinos (Centroamérica y el Caribe, Suramérica y algunas ciudades de los Estados Unidos), y pasáramos a otros en donde el valor agregado sea fundamental para obtener precios premium.

Por eso en este especial, decidimos salir a buscar pequeñas o medianas empresas que se propusieron trascender fronteras, superando los escollos de los altos costos logísticos y el idioma. A partir de las historias que a continuación conocerán se mantiene un factor constante: ninguna ha sido profeta en su tierra, es decir que ante la falta de mercado interno tuvieron que reestructurar su estrategia de negocio para crecer en otros países. También se destaca el enfoque en la investigación, que les ha permitido patentar algunos desarrollos sobre los cuales fundamentan el diferencial de sus productos y servicios.

Quizás lo más valioso de las cuatro historias que reunimos en estas páginas es que se trata de negocios con bases esencialmente sencillas, pero que se construyeron a partir de conocer en profundidad las necesidades de un segmento del mercado, y han tomado forma gracias a la tenacidad de sus líderes.

Tratados de Libre Comercio

Según Proexport, actualmente existen trece tratados vigentes (México, El Salvador, Guatemala y Honduras, CAN, CARICOM, Mercosur, Chile, EFTA, Canadá, Estados Unidos, Venezuela, Cuba, Nicaragua y la Unión Europea) cinco suscritos (Corea, Costa Rica, Israel, Panamá y Alianza del Pacífico) y dos en curso (Turquía y Japón).