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Un gran avance se logró el pasado miércoles 12 de marzo entre los Ministerios de Comercio de Ecuador y Colombia respecto a los reglamentos técnicos exigidos a los productos que ingresan al vecino país desde el mes de noviembre.

Por: Legiscomex

Con la Resolución 116 del COMEX se impuso un nuevo requisito para la importación de varios bienes a Ecuador. Se trata de un “Certificado de Reconocimiento” que deben presentar 293 productos para poder ingresar a ese país. Entre la mercancía regulada se destacan los lácteos, cosméticos, textiles, cárnicos, embutidos, confites y algunas frutas y hortalizas.

Posteriormente, con las Resoluciones 003 y 006 del 2014 se actualizaron el número de subpartidas a 314 bienes. Primero, ingresaron 17 productos entre los que se encuentran válvulas, alambres de púas y material de ferretería. Luego, con la Resolución 006 ingresaron cuatro más: calentadores, secadoras, hornos y hornos de microondas.

El “Certificado de Reconocimiento” es un documento expedido por el Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN) que verifica que los reglamentos técnicos de calidad exigidos por Ecuador sean cumplidos. 

Para Giovanni Gómez, director de Asuntos Económicos de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, este requerimiento implica “un obstáculo para los exportadores colombianos, porque van a tener que adecuarse a las normas de calidad de Ecuador”. Adicionalmente, otros de los aspectos que llevaron al empresariado a buscar negociar con Ecuador fue que habían pocos organismos avalados por el INEN para sacar el certificado y, a su vez, se registró un incremento en los costos y en los tiempos destinados para obtener dicho documento, debido a que éste tenía que ser expedido por cada lote de producto exportado.

Es por eso que, después de tres reuniones bilaterales, los ministerios acordaron que para el caso colombiano, como para todos los países miembros de la Comunidad Andina (CAN), se aplicará la Decisión 506 de la CAN, en la que se acuerda que los certificados serán expedidos y tendrán validez por un año “cualquiera sea su frecuencia y cantidad de exportación”, y ya no por lote, como se venía trabajando.

Con esta decisión, el ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Santiago Rojas, manifestó su satisfacción por el resultado y destacó que “esto pone a los exportadores colombianos y andinos en ventaja frente a otros países del mundo”.

Adicionalmente, y según un comunicado del MinCIT, “Ecuador reconocerá el sello de calidad por producto de todos los organismos de certificación acreditados por el Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC)”.

Pero, ¿cuál fue la causa de esta repentina implementación de certificados? Aunque la medida fue lanzada como un control para mejorar la calidad de los productos, para los empresarios nacionales y para los importadores ecuatorianos, la naturaleza de esta decisión es otra. Según los consultados, los verdaderos argumentos de Ecuador son limitar la importación de bienes extranjeros, incentivar la producción y el comercio interno, y buscar que el país andino se reponga del déficit comercial que presentó en 2013.

Según el Banco Central de Ecuador, el año pasado las exportaciones ecuatorianas sumaron US$24.957,6 millones, un 3,2% menos que las importaciones realizadas en ese mismo periodo, cuando totalizaron US$25.751,2 millones, una diferencia deficitaria de US$7.936.

Según Gómez, Ecuador por ser una economía dolarizada “no tiene instrumentos para evaluar y tratar de controlar el déficit, entonces la balanza comercial con casi todos los países con los que comercia es deficitaria. De este modo, para tratar de solucionar su problema comercial, lo que ha implementado son estos reglamentos técnicos que intentan equilibrar su comercio”.

Y eso lo confirma en una intervención pública Richard Espinosa, titular del Ministerio Coordinador de la Producción, Empleo y Competitividad de Ecuador, que recalcó que es proyecto del Gobierno del presidente Rafael Correa “la aplicación de estrategias para la sustitución de las importaciones” y modificar la matriz productiva del país.

Más medidas

Otra de las órdenes implementadas que también afecta a los empresarios colombianos, y de la que aún no hay acuerdos, es el Reglamento General de la Ley de Comunicación en el que, por medio del artículo 55, se prohibió la importación de impresos de carácter publicitario. “Los impresos, cuadernos, agendas y catálogos publicitarios deben ser producidos e impresos por empresas nacionales en las condiciones establecidas en el Art.98 de la Ley orgánica de Comunicación”, menciona el reglamento.

Para el director de Asuntos Económicos de Analdex, éste no deja de ser un problema preocupante para el sector de la industria gráfica y para algunas exportaciones puntuales de Colombia, pues se está viendo que algunos productos que finalmente no son publicitarios están siendo afectados.

“Incluso, el mismo Proexport se ha visto perjudicado porque no ha podido entrar su material gráfico a ese país. También, están algunos materiales técnicos como las cartas de colores para la compra de pinturas, las agendas anuales y los manuales, cosas así. Eso ya representa varios millones de dólares”.

Las soluciones

Para Oliva Díazgranados, directora ejecutiva de la Cámara Colombo Ecuatoriana de la Industria, Comercio e Integración, este tipo de barreras además de afectar a la industria colombiana “también perjudican a la producción ecuatoriana, porque ellos necesitan las materias primas que provienen de este país para poder producir localmente”.

Por lo tanto, ella celebra los diálogos y el acuerdo al que llegaron ambos gobiernos, pues considera que el tener “unos canales abiertos de comunicación y que se flexibilicen esas medidas siempre será mejor que llegar al extremo de que Colombia tome medidas tipo espejo, porque ahí quedaríamos en el peor de los mundos: ni yo exporto, ni tu exportas, ni nadie exporta”.

A su vez, Gómez complementó este argumento al decir que Colombia deberá acomodarse e implementar esas certificaciones para tener un producto de excelente calidad que cumpla con los estándares y sea avalado por cualquier entidad externa. “Los empresarios nos debemos adecuar y trabajar con los acuerdos logrados, pues estamos en el mejor de los peores escenarios”, agregó.

Por lo tanto, según las entidades consultadas, lo mejor para el comercio binacional es que los empresarios entiendan las dinámicas propias de los países y de sus economías, y que tengan la capacidad de responder y actuar ante los cambios. Los exportadores pueden cumplir y acogerse a los requerimientos exigidos y así continuar exportando sus artículos. Pueden evaluar si tal vez su producción tiene un mejor desarrollo en otros mercados o también pueden determinar que lo mejor es invertir en Ecuador para generar una economía escalonada con Colombia.

Para el caso de la industria gráfica, por ser diferente a la de reglamentos técnicos, aún no se tiene un acuerdo entre los países y se espera una pronta solución consensuada entre gobiernos y gremios para lograr convenios similares a los alcanzados con la Decisión 506 de la CAN.