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El contrabando y la falsificación siguen golpeando al sector de las autopartes. Sin embargo, los TLC ofrecen grandes oportunidades y, de hecho, las exportaciones ya llegan a 49 países, entre los que se encuentra Estados Unidos.

Aunque muchos no lo crean, los tratados de libre comercio no son el mayor riesgo que enfrentan los autopartistas colombianos. De hecho, los que se han firmado con Estados Unidos y la Unión Europea apuntan a mejorar las exportaciones y a motivar a los empresarios para ser más competitivos dentro del sector automotriz.

En el 2012 las ventas del sector ascendieron a US$4.100 millones a pesar del azote del contrabando y la falsificación de piezas.

Según el presidente de la Asociación del Sector Automotriz y sus Partes (Asopartes), Tulio Zuloaga, el año pasado ingresaron al país US$2.700 millones en mercancía ilegal. “A Colombia ingresan de contrabando llantas, baterías, frenos, bujías, suspensiones y amortiguadores, entre otros repuestos, por todos los puertos terrestres, aéreos y marítimos del país”, asegura.

Según el dirigente gremial, para el control del contrabando en Colombia hace falta gente, pues para cumplir con esta labor la DIAN tan solo cuenta con 6.000 popersonas. “No hay cómo vigilar las decenas de trechos que hay entre Paraguachón, en Venezuela, y la Guajira. Además, hace falta mucha preparación por parte de los funcionarios, pues para trabajar en este asunto hay que saber de muchos temas al mismo tiempo”, sostiene Zuloaga.

Otro hecho que también impacta el negocio, es la creciente importación de partes falsificadas, que entran al país a precios irrisorios. “Una pastilla de freno, que cuesta $40.000, se vende falsificada en $20.000 y eso distorsiona a toda la cadena”, afirma el vocero.

Finalmente, la competencia se ha vuelto cada vez más aguda en el mercado local, dice Zuloaga, lo que está presionando a la baja los precios de las piezas y partes afectando los márgenes para los empresarios.

Los TLC

Sin embargo, hay una razón que tiene muy optimistas a los fabricantes y comercializadores de partes para automóviles, y es que la mayoría de los autopartistas de Estados Unidos ya no fabrican en ese país lo que abre muchas oportunidades.

De hecho, en los últimos meses se ha recibido la visita de varios empresarios estadounidenses interesados en buscar alianzas estratégicas porque quieren tener a Colombia como un punto clave de exportación. Las conversaciones ya avanzan, bien sea para el montaje de nuevas plantas de producción o para la inversión en las ya existentes.

Con estas expectativas el sector aspira a aumentar este año en un 5% las exportaciones, que en 2012 ascendieron a US$1.300 millones. ‘Gracias’ a la crisis política con Venezuela, los empresarios decidieron buscar nuevos horizontes y en la actualidad surten a 49 países con productos como bandas, amortiguadores, rodamientos, llantas y hasta retenedores de aceite.

El único acuerdo que ven con recelo es el TLC suscrito con Corea del Sur en febrero de este año, dados los altos subsidios con que cuenta la industria de autopartes en ese país.

Este año participaron empresarios de autopartes para vehículos livianos,semipesados, pesados y motocicletas. Así como de agroindustria, transporte y servicios, entre otros. Por lo pronto, durante el primer trimestre del año disminuyeron en 21% las ventas de carros y de partes, por lo cual las expectativas están centradas en el segundo semestre del año. Según Asopartes, el cierre de los créditos de consumo por parte de la banca y el crecimiento en la venta de motocicletas, son algunas de las causas de la reducción.

Oportunidades:

• A raíz del TLC con Estados Unidos están llegando inversionistas en busca de alianzas estratégicas o a abrir nuevas operaciones en Colombia.

• La Alianza del Pacifico ofrece la posibilidad de llegar con productos de calidad al mercado automotor asiático.

• Ya hay un mercado cautivo de 49 países a los que se llega con una gama importante de productos.

Amenazas:

• Sigue rampante el contrabando de partes para vehículos, que el año pasado ascendió a US$2.700 millones.

• Al mercado continúan llegando piezas falsificadas que se venden a precios irrisorios en el mercado.

• El cierre de los créditos de consumo por parte de la banca ha impactado la venta de vehículos.